Chatbot
Conversa. Sirve para resolver dudas y filtrar consultas, y ya está.
- Responde con lo que le hayan cargado
- No entra en vuestros sistemas
- Cuando la cosa se complica, deriva
Agentes IA · Odoo
Un agente conectado a vuestro Odoo lee lo que llega, decide con vuestras reglas y escribe en el ERP: crea el borrador de factura, actualiza la oportunidad, avisa del stock que se va a romper. Vosotros aprobáis; él hace el trabajo repetitivo.
Lo primero que suele hacer
La diferencia
Se parecen por fuera y no tienen nada que ver por dentro. Conviene saber qué estáis comprando.
Conversa. Sirve para resolver dudas y filtrar consultas, y ya está.
Conversa igual, pero además consulta, decide y escribe donde tenga permiso.
Capacidades
No es una lista de deseos: son encargos concretos que se pueden montar y medir. Se empieza por uno o dos, no por todos.
Lee el PDF que llega al buzón, identifica proveedor, base, impuestos y cuenta, y deja el borrador listo en Contabilidad para que alguien lo valide.
Prepara el presupuesto con la tarifa y los descuentos que tengáis configurados, y lo deja en la oportunidad esperando revisión.
Cruza consumo, plazos de proveedor y pedidos abiertos, y propone la compra antes de que el almacén se quede corto.
Clasifica, deduplica contra los contactos que ya existen, completa datos públicos de la empresa y lo asigna al comercial que toca.
Resume en un párrafo cómo va un proyecto: horas consumidas frente a las vendidas, tareas atascadas y qué falta para facturar.
Responde en lenguaje normal a «¿qué me debe este cliente?» o «¿cuánto vendimos de esto el trimestre pasado?», con los permisos del usuario que pregunta.
Por dónde se conecta
Sin copiar vuestra base de datos a ningún sitio raro y con un usuario propio, para que se vea siempre quién ha hecho qué.
En Odoo Online el acceso es el que permite la API estándar. Si necesitáis que el agente haga algo que la API no expone, hay que montarlo en un módulo, y eso solo es posible en instalaciones propias o en Odoo.sh.
Cómo trabajamos
Los proyectos de IA que salen mal casi siempre empiezan por querer automatizarlo todo de golpe. Nosotros preferimos empezar por una cosa que funcione.
Nos sentamos con quien hace hoy ese trabajo y miramos el proceso real, no el que dice el manual. Salimos con dos o tres candidatos a automatizar.
Elegimos uno, con criterio de éxito escrito: cuántos casos tiene que resolver bien y en cuánto tiempo. Si no llega, se dice.
Permisos mínimos, registro de cada acción y aprobación humana en lo que tiene consecuencias. Se suelta cuerda poco a poco.
Revisamos qué acierta y qué no, y se ajusta. Un agente sin mantenimiento envejece igual que cualquier otro software.
Con qué está hecho
Nada de producto cerrado con nombre comercial. Estas son las piezas, y podéis quedároslas si algún día dejáis de trabajar con nosotros.
Los pasos del agente viven en n8n alojado en vuestra infraestructura o en la nuestra, en España. Se ve el flujo, se audita y no dependéis de una caja negra.
Para razonar usamos modelos comerciales como los de OpenAI o Anthropic, elegidos según la tarea. Se paga por uso y se cambia de modelo sin rehacer el agente.
Si vuestros datos no pueden salir, el modelo se ejecuta en servidores con GPU en España. Cuesta más, rinde algo menos y a cambio no sale ni un dato.
Control y normativa
Damos por hecho que el agente se va a equivocar alguna vez. Por eso se monta de forma que equivocarse no salga caro, y cumpliendo el Reglamento Europeo de IA y el RGPD: se avisa cuando se habla con una máquina y se documenta qué datos trata.
El agente entra con su propio usuario y solo a lo que necesita. Ni una tabla más, ni una carpeta de más.
Queda escrito qué consultó, qué decidió y qué escribió. Si algo sale raro, se puede reconstruir.
Lo que tiene consecuencias (dinero, clientes, stock) pasa por una persona hasta que decidáis lo contrario.
Se puede parar en cualquier momento sin que se caiga nada más. Suena obvio y no siempre viene de serie.
Podéis leer nuestra declaración de transparencia sobre IA y, si tenéis obligaciones de cumplimiento, cómo lo abordamos en SysSecure 360 Compliance.
Llevamos más de quince años sosteniendo la infraestructura de empresas españolas. La IA es lo último que hemos añadido, no lo único que sabemos hacer.
Opiniones verificadas
Preguntas frecuentes
Solo si vosotros lo decidís. Lo normal al empezar es que todo quede en borrador y una persona lo apruebe. Cuando lleváis semanas viendo que acierta, se le va soltando cuerda en las tareas de menos riesgo.
Funciona con las dos. La diferencia no está en el agente, sino en qué módulos tenéis y en cómo está montada vuestra instalación.
Si el agente trabaja por API, el salto de versión suele ser transparente. Si hay módulo propio, lo revisamos como cualquier otra personalización, y eso entra en el mantenimiento.
Sí. Necesitamos acceso y hablar con quien lo mantiene. Si el ERP lo lleváis vosotros, mejor todavía.
Un piloto de una tarea concreta suele estar en semanas, no en meses. Lo que alarga los proyectos casi nunca es la IA: son los accesos, los permisos y ponerse de acuerdo en cómo se hace hoy ese trabajo.
Depende de cuántas tareas, con cuántos sistemas habla y si el modelo va por API o alojado en vuestra casa. Preferimos verlo antes que soltar una cifra al aire: contadnos el caso y os pasamos una propuesta cerrada con el alcance por escrito.
Lo miramos y os decimos si tiene arreglo o si sale mejor rehacerlo. No hay ningún problema en trabajar sobre lo que ya existe.
No. Se trabaja con acuerdos que excluyen el entrenamiento, y si preferís no depender de eso, se monta con modelo propio en nuestros servidores en España.
Plataformas
Casi nunca hay una sola herramienta de por medio. Si vuestro caso cruza varias, el agente también.
Con saber qué proceso os come el día y con qué herramientas trabajáis nos vale para deciros por dónde empezaríamos.
¿Prefieres contarlo hablando? Estamos de lunes a viernes.
941 89 97 43Automatizar Odoo con inteligencia artificial no consiste en enchufar un chatbot y esperar. Consiste en elegir una tarea que hoy consume horas, darle al agente el acceso justo para hacerla, medir si la hace bien y solo entonces darle la siguiente. Ese es el orden que seguimos.
La ventaja de que lo montemos nosotros es que ya vivimos en estos sistemas: mantenemos infraestructura, correo y soporte de empresas españolas desde hace más de quince años. Cuando el agente falle, y alguna vez fallará, no habrá que explicarle a nadie cómo funciona vuestro entorno.
Si todavía no tenéis claro si vuestro caso encaja, la primera sesión no se factura y de ahí sale una respuesta honesta: por dónde empezaríamos, qué esperaríais ganar y qué no se puede automatizar con lo que hay hoy.